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Cómo superar un mal día sin empeorarlo

Tú tienes malos días, yo tengo malos días y todos tenemos malos días, incluidas las personas más felices del planeta.

¿A veces te sientes desmotivado y no sabes por qué? Pues hoy aprenderás a superar un mal día cuando te encuentres con uno.

¿Por qué tienes un mal día?

El paso más importante es mantener una conversación contigo mismo.

¿Cual es la causa de tu estado de ánimo? Siempre habrá dos posibilidades:

  • Algo no va bien…

Si no es un mal día, sino una mala temporada, la respuesta es muy clara: No vas por el buen camino.

Si tu estado de ánimo se ve afectado de forma reiterada, es porque no estás haciendo las cosas bien. ¿Estás haciendo lo que te gusta? ¿Te comportas bien con los demás? ¿Estás dedicándote el tiempo que necesitas?

Son muchas las cosas en las que puedes necesitar cambios, tu eres la persona que mejor te conoce, busca y encuentra lo que te está envenenando por dentro.

  • ¡Solo es un día!

Puedes estar super feliz, todo está en su sitio, tienes todo lo que quieres… ¿Por qué tienes un mal día entonces?

No puedes estar siempre al 100%, ni las máquinas pueden. Como ser humano de carne y hueso estas destinado a cansarte. Es imposible mantener siempre un ritmo constante sin caer de vez en cuando en un bache.



Que un mal día no te pare

Hay veces que nada más abrir los ojos, incluso antes de levantarte de la cama, ya sabes que va a ser un mal día.

Si tu estado anímico no corresponde, sabes que no vas a hacer todo lo que haces un día normal. En estos casos lo mejor es limitar las tareas, bajo ningún concepto saltarse todas.

Haz un esfuerzo por dar pasos cortos, no pienses en acabar todo porque te sentirás saturado y perderás las pocas ganas que tienes. Piensa en pequeño y ve haciendo todo lo que tienes que hacer poco a poco.

No hagas un drama de algo normal

Vale, no te sientes bien, no tienes ganas de nada, que asco de día… ¡Error! Sabes que es algo pasajero, así que cierra el pico de tu mente y no hagas de un mal día un día horrible. Es una situación temporal, y entre antes lo aceptes, antes acabará.

Si tu mente se convierte en una fuente de negatividad lo más probable es que comas peor, no te muevas, no hagas nada productivo… En definitiva, desaprovecharás el día completamente, y por si no fuera poco ya, perjudicarás a tu salud física y mental.

Conclusión

Cuando tengas un mal día, piensa menos y actúa más. Es la única forma de cambiar cuanto antes ese patrón destructivo.

¡Sal ahí fuera y haz algo que merezca la pena!

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